Hablemos sobre Seducción

Hagamos un experimento. Al leer o escuchar la palabra “seducción”, ¿qué es lo primero que piensas? ¿Qué es lo primero que piensas en cuanto a color, sabor, olor, sensación, textura, ambiente, persona, música, etc.…? En serio, no sigas leyendo, piensa… a mí se me viene a la cabeza ropa interior sensual, besos largos, chocolate, los colores rojo y negro y la canción “Feelin’ love” de Paula Cole (¿la han escuchado?).


Si buscas “seducción” en google, ¡encontrarás más de dos millones de resultados! Un tema que da que hablar, desde luego y que, en todo el mundo, despierta un vívido interés.
Esto no es de extrañar, ya que la energía sexual es la más poderosa que existe. Pero ojo que no estoy hablando de energía sexual como “deseo sexual” de cualquier tipo. No. Estoy hablando de la energía que moviliza este mundo, la energía que permite que desarrollemos el amor, la continuación de la especie, la que moviliza grandes proyectos, la que se siente en las entrañas, la que desata pasiones y revoluciona vidas, países, naciones e imperios.

Sí, lectores. La energía sexual o energía creadora está detrás de todo lo que nos rodea en la naturaleza. Todo. No soy una gran fan de Freud, pero la verdad es que el señor tenía bastante razón en que, a fin de cuentas, la vida va, viene y gira en torno a la energía sexual.


Les quiero contar cómo se me ocurrió hablar de este tema, que a propósito me encanta. Fue viendo mis fotos de un viaje al Cairo, año 2009. En el Cairo la religión oficial es el Islam. Las mujeres visten una túnica por encima de su ropa y un velo para el cabello cuando andan en las calles o ante un público ajeno a la familia. Casi todas tienen su rostro descubierto ya el velo completo o burkha casi no se lleva en El Cairo.

Pero bueno imagínense que están paseando por estas calles atiborradas de gente, turistas y comerciantes. Calles diferentes, ruidosas, polvorientas y llenísimas de vida, sensaciones, olores y sonidos. Imagínense que están en un lugar así como el paseo huérfanos en Santiago… y se encuentran de golpe con varios locales - varios, uno al lado de otro - de ropa interior femenina y masculina: lencería de encaje, disfraces, animal print, tacos de aguja rojos, enfermeras, diablitas, gatitas, policías, etc, etc, etc, etc, y otro largo etcétera. ¿Raro, no? ¿Acaso el Islam no es esa religión opresiva y terrible así como nos muestran en las noticas, en donde las mujeres no tienen voz ni voto?

Resulta chicas (y chicos también por supuesto), que para el Islam el sexo es un regalo de Alá, Dios. Eso significa que, dentro del matrimonio, TODO está permitido. Además de esto, que es mucho decir (religión sin sentimientos de culpa por el deseo y la exploración sexual), el pueblo árabe es tremendamente sensual. Disfrutan de la sensualidad a toda hora: el contacto con los diversos sentidos. Ellos disfrutan del placer, la comida, la música, la danza, la textura, la conversación, el regateo, el trabajo, la vida en general. Esto los hace mucho más predispuestos al goce sexual que otras culturas más frías, incluida la nuestra, debo decirlo.


Estuve leyendo a Pilar Sordo, en su libro “Lecciones de Seducción” y lo primero que habla es de la ropa interior. A todo esto, ¿qué estás usando de ropa interior en este preciso momento?
Pilar Sordo dice que las mujeres chilenas tendemos a asociar la ropa interior con el hecho de que otra persona nos vea. Además, dice que vivimos en la eterna dicotomía de elegir ser chicas buenas o malas, mientras que en realidad, debiéramos integrar a ambas mujeres en nuestro interior. Ella dice que, para poder seducir, nos tenemos que seducir a nosotros mismos primero. Pero en la tarea de seducirte a ti misma puedes caer en los típicos chichés: darte un baño de agua caliente, masajear tu cuerpo con aceites… sí, todo rico y de hecho yo lo hago muy seguido, PERO… eso no basta.

Creo sinceramente que la auto-seducción es un proceso. Un proceso de mirarse al espejo cada día, cuidar tu cuerpo como a un templo, entender por qué y cómo llegamos a ser las mujeres que somos y qué nos falta para ser mujeres completas, integrales, sanas y conformes con nuestro ser, exterior e interior.
Una vez que logremos esto, podremos tocarnos sin problemas y así dejar que otro nos toque sin que nos acomplejemos, que otro nos mire sin que sintamos vergüenza o queramos apagar las luces. Que otro descubra nuestro mundo interior porque no tenemos problemas en dejar ver nuestra verdadera y bellísima personalidad.

Si buscas en el diccionario, seducir es “engañar con arte, persuadir suavemente para algo malo”. Bueno amigas, yo creo esta definición es masculina, machista y claramente basada en principios judeocristianos. Seducir no necesariamente es engañar, y definitivamente no necesariamente para algo malo: todo lo contrario… ¿no creen?





CONVERSATION

3 ya son Blogger@s:

  1. Que linda columna!
    No sabes cuánto he pensado sobre ésto, estos últimos días...
    Es que definitivamente la seducción es una herramienta muy pero muy productiva. No sólo me refiero al aspecto "sexual". Creo que en todo orden de cosas, la seducción nos sirve para encantar y encantarnos, y de paso, andar de felices por la vida, con buen ánimo, derrochando buenas vibras, que a todos, por supuesto nos hace súper bien.
    Personalmente, asocio el concepto de seducción con cosas buenas, aun cuando eso del apagón de luz, me llegó jajajajaja.

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  2. Que buena entrada sumamente interesante, me llevaste por los más lindos lugares del Cairo y me hiciste darme cuenta de que a pesar de que sabemos cosas muchas veces no las practicamos. El tema de la ropa interior me llega mucho, por ahora como estudiante sin trabajo me es dificil comprar ropa interior como la que me gusta por tema económico pero pienso que es sumamente necesario comprarse ropa intima de encajes y colores sensuales para una misma. Siempre he dicho que aquella mujer que no se cuida en la ropa interior tiene mucho que trabajar su yo interno también. Concuerdo en muchas cosas contigo, claramente es un post que nos entrega varias herramientas para nosotras las féminas y para reflexionar sobre este tema de la seducción y ser sensuales.

    Gracias por compartirlo

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  3. Muy interesante,
    Sobre valoramos las diferentes culturas enjuiciando sin saber. Me ha llamado muchisimo la atención de de el Islam. (Qué cómo poco deberían indagar) La seducción siempre la había sacado con que es de armas de mujer. Algo así como que no está al alcance de todas. Cierto es que, viendo vuestro attículo, no es de unas pocas es el estigma de la sociedad que nos hace creer lo contrario. Lo de la ropa interior estoy descubriendo, casi sin quererlo ni proponermelo que lo comentais. Os sigo desde Instagram. Una muy buena cuenta. Un saludo.

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