Por rociosalazarp, desde Chile
Me encontré con una entrevista a Amparo Noguera –actriz chilena– en donde habla de la opción de ser madre, opción que ella no tomó como propia. En la entrevista habla de Chile como "un país extremadamente convencional", que después de sus 45 años dejó de preguntarle “¿y cuándo?” porque la considera vieja.
Me encontré con una entrevista a Amparo Noguera –actriz chilena– en donde habla de la opción de ser madre, opción que ella no tomó como propia. En la entrevista habla de Chile como "un país extremadamente convencional", que después de sus 45 años dejó de preguntarle “¿y cuándo?” porque la considera vieja.
A lo largo de mi vida he visto mujeres que nacieron para ser madres, se les hace tan natural que a veces creo que venían con la guagua debajo del brazo. Pero también he visto –en menor proporción, debo decirlo– mujeres que no se sienten tan cómodas con este ejercicio de amor. Aunque siento que esto no tiene nada que ver con la capacidad de amar, porque ¿no es un signo de amor no querer cagarte a un ‘cabro chico’ con tonteras propias?
Sobre el pensamiento popular que nos hace madres per se, no creo que haya mujeres menos mujeres por no ser madres, porque ¿no estaríamos afirmando que nuestra única meta en la vida es esa? Cuando dicen que se trata solo de mujeres egoístas… no lo creo, son solo personas con distinto umbral del dolor. Lo que pasa es que hay mujeres con conciencia diferente de sus habilidades y debilidades, con sensibilidad distinta sobre el entorno (puto entorno a estas alturas) que no están dispuestas a someter a otro ser humano a convivir con ello. Suena como justificación para los conservadores de nuestro país, o del mundo; pero suene como suene, la realidad es que hay mujeres que no se realizarán internamente siendo madres, y no solo eso, sino que toman la opción en sus manos y no lo esconden por presión social. Porque la presión social existe y se vive todos los días, en mayor o menor medida.





























