¿Es la homosexualidad una enfermedad?

Por la_papio desde Chile

Soy estudiante de psicología de una Universidad Católica, tradicional, conservadora, con una gran trayectoria y calidad. Lamentablemente, la semana pasada tanto mi escuela como la universidad entera se vio tocada por un conflicto interno. Se realizó un seminario llamado "No discriminación: sus alcances en la educación", el cual provocó la reacción de toda la comunidad al difundir una definición de homosexualidad de carácter patológico y al mismo tiempo difundir terapias curativas.


Sobre esto sorprenden muchas cosas. Lo más llamativo es que la organización, que se especializa en derecho y ética, no haya incluido en su exposición a personas con experiencia en salud mental, ya sea de psicología o psiquiatría. Por otro lado considero que es propio de una buena enseñanza incluir en el proceso la exposición de diferentes posturas o teorías, que logren generar en el estudiante, o audiencia en este caso, la activación de procesos cognitivos propios del ser humano. Una cosa es difundir una teoría, otra cosa es generar conocimiento, activar la racionalidad del oyente, su espíritu crítico y capacidad de seleccionar información.

Debo decir que una de las cosas que más me preocupó fue el miedo de que el mundo percibiera a nuestra universidad como extremista en su ideología, intolerante y demasiado conservadora, dañando una imagen de excelencia que mantiene en el país y en latinoamérica. Gracias a Dios no solamente los alumnos se pronunciaron, sino que también los académicos de la universidad. Les contaré algunas cosas que rescato de la carta abierta que los profesores de mi escuela escribieron:

(...) Nos parece relevante señalar que afortunadamente nuestra disciplina, la psicología y la psiquiatría han ido avanzando en su sofisticación diagnóstica, orientada al bienestar de las personas que tienen sufrimiento psíquico y/o relacional. Como parte de ese desarrollo, desde 1974 la homosexualidad y lesbianismo fueron eliminados de la categoría de trastornos psiquiátricos, de los referentes más relevantes del diagnóstico a nivel mundial, como el DSM (Manual de diagnóstico y estadístico de enfermedades mentales). De allí en adelante, no solo resulta imposible asignar la categoría de patología, sino desarrollar una terapia reparatoria para una patología inexistente, que además a nivel internacional ha sido considerada como una práctica que atenta contra los derechos y el respeto a la identidad del consultante en psicoterapia. (...)

Por otro lado el Centro de Alumnos de Psicología de mi universidad dice:

(...) A esto se suma el hecho de que hace 39 años la Asociación Americana de Psiquiatría (APA) removió la homosexualidad de las listas del Manual Estadístico de Enfermedades (DSM); y que hace 22 la Organización Mundial de la Salud hizo lo mismo por medio de la Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades (CIE). Además el colegio de psicólogos condenó tales terapias y criticó el carácter del seminario por no contener una contraparte que exponga el estatus científico actual y la visión de los derechos humanos sobre un asunto tan delicado como la relación entre discriminación y enseñanza. (...)

Yo personalmente, más que criticar que todavía exista gente que cree que la homosexualidad es una enfermedad, y que por lo tanto tiene cura,  y que haya gente que sigue enseñando eso, me preocupan un par de cosas, como la poca preparación docente en una universidad de renombre. Me refiero a que existen profesores que no han actualizado sus fuentes de información y que se aferran tanto a una corriente que no logran tener una visión interdisciplinaria que les permita un conocimiento más rico del mundo. ¿Cómo es posible que aún existan profesores o personas encargadas de formar cientos de alumnos, con una cabeza tan rígida? Me preocupa la visión que están adquiriendo esos pobres alumnos, al escuchar y deber aprender un discurso de una sola cara, obsoleto y poco crítico. Por otro lado, gracias a Dios que en la misma institución existen profesores como los que he tenido, que aunque muchas veces me han generado incertidumbre espiritual, han liberado mis alas y me han dejado volar y crecer. 



CONVERSATION

2 ya son Blogger@s:

  1. opino igual que tu, creo que hay que ser pertinentes en ciertos temas, no puedes decirle a un porcentaje importante de la población mundial que está enferma por que tenga otra opción sexual. mal mal.
    Hay que tener cuidado con lo que se dice mira que luego escucha el mundo y no faltar el niño que le hará boullyng a otro por que es gay y es enfermo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, y considerar que la noción de enfermedad está obsoleta.

      Eliminar

Todo comentario que no tenga relación con el post o sobrepase los límites de la libre expresión, será moderado y no saldrá publicado.

Back
to top