La Ruta del Arcoíris: En busca de la felicidad

Por La Pelu desde Chile

Últimamente me he dado cuenta de algo. Cada vez que tengo la posibilidad de pedir un deseo, pido lo mismo. Ser feliz.

Ser feliz con lo que soy, con el hombre que está ahora a mi lado, con mi familia, con mis recursos, con lo que tengo ahora... pero sobretodo ser feliz en mi futuro. Que no se cuál es ni quienes lo componen, pero si llegara a existir lo único que quiero es eso... felicidad.

Y así me puse a pensar en el por qué deseo tanto la felicidad en vez de decidir serlo. ¿La felicidad se construye? ¿Yo puedo levantarme en las mañanas y decidir ser feliz? Si así fuera, entonces ¿por qué hay personas que no lo son? ¿Por qué en algún momento de mi vida yo sentía que no lo era?

Hoy siento que uno puede decidir ser feliz. Yo sé que la persona puede levantarse y "ponerse" (como quien se pone la ropa) la felicidad y así partir el día lleno de energía. ¿Pero cómo?

Fuente: dcolumnist.com


Lo que ha funcionado en mí, este último tiempo, ha sido realizar algunos ejercicios. Convengamos que, a pesar de ser una persona positiva y entusiasta, tengo mi lado oscuro en donde dejo salir a la Pelu negativa, mañosa, enojona, intolerante y todo lo demás. Estas actitudes, muchas veces dignas de exorcismo, son parte de nuestra construcción a la felicidad. También creo que en justa medida hay que permitirse ser una weona mujer completamente desagradable (reitero, en su justa medida), porque creo que no asumir lo que uno es, con sus cosas buenas y malas, no es parte de ser feliz y vivir las 23 horas del día odioseando tampoco es un buen camino para la felicidad.

Bueno, yo estoy en eso, con la obsesión de desear la felicidad como fin último. Porque cada vez que veo la hora en mi celular y son las 11:11 digo: "Diosito quiero ser muy feliz con el hombre que tengo y con la familia que vaya a formar". Porque se que si veo pasar una estrella fugaz pediré lo mismo. Así que comencé a "ponerme" feliz cada mañana y a cualquier hora del día. ¿Cómo?


Les cuento, pero no se rían de mí:

- Despierto a una hora decente (07.30 AM) lo que no me provoca maldecir a todos por tener que levantarme a trabajar.

- Dejé de obsesionarme el dormir 8 horas diarias a la perfección. Sé que es sano y todo lo demás, pero era una obsesión... ahora pueden ser las 01.00 AM y yo estoy como si nada un martes viendo tele o conversando con mi novio.

- Me fijo donde despierto. En mi caso, la mayoría de las veces en la cama de mi novio (99.9 % en ella). Que tiene su olor y mi olor. Lo veo como un nidito y agradezco recibir tanto cariño cada mañana y tener la posibilidad de despertar junto a él. Para mí no hay nada más placentero que dormir con tu pareja.

- Abro las cortinas o siempre intento mirar la cordillera, el cielo y las nubes. La naturaleza de por sí es producto de felicidad para mí.

- El otro día quise limpiar el ambiente del departamento de forma distinta, para llenarlo de felicidad. Me puse mis audífonos, elegí mi canción favorita, prendí un incienso y me puse a brincar, bailar y girar por toda la casa con la varita humeando en mi mano. Me sentía como un hada, pero lo más importante era que me sentía ¡¡¡feliz!!! ¡Eso se irradia chicas!

- Aceptarme como soy, con mañas y cosas lindas. Así soy, así me amo. ¿Podré mejorar algo? ¿Deberé dejar de ser tal cosa?... Cada uno sabe dónde le aprieta el zapato.

- Aceptar al otro como uno es. Con sus mañas y sus cosas lindas. Así es, así lo amo. Las mañas se conversan... quizás él te sorprenda queriendo mejorarlas para ti.

- Reírme. Colocar algún programa divertido, buscar imágenes divertidas, conversar con personas entretenidas, contagiarte con la risa de alguien en la calle... ¡que lindo!

- Disfrutar. Hoy se puede, quizás mañana no. Así que disfruten todo lo que hagan. Disfruten con quienes puedan. Desde compartir un chocolate a mitad de la noche con tu pareja hasta irte de parranda con un grupazo de amigos. Todo momento, ¡disfrútenlo!


- Intento no idealizar. Porque las desilusiones vienen de frentón con esto. Intento no esperar nada... Quizás así uno se lleva más sorpresas que disgustos (yo soy una tremenda idealizadora de la vida... me he pegado buenos porrazos por eso).

- Amo. Abrazo, beso, acaricio. Intento día a día demostrar de alguna manera a las personas que amo, que las amo. Porque de algo estoy convencida, el amor es el motor del mundo.

- ¡Me ducho escuchando música! ¡¡¡Es lejos lo mejor!!!

- Hago deporte. Lo que sea. Pero me muevo, al menos intento cumplir esto 3 veces a la semana. La mente se despeja, te distraes y ¡te vitalizas!

- Como sin culpa lo que me gusta. Intento no sobrepasarme eso sí, lo que tampoco significa que estoy a dieta. Pero a pesar de que una alimentación sana es importante, también creo que lo es darse un gusto con aquello que más te gusta, al menos una vez al mes.

- Me dejo querer por mis gordas (gatas) y animalitos ajenos. Es lejos la mejor terapia para el alma. Recibir ese amor tan puro es exquisito. Así que les aconsejo que amen y se dejen amar por sus mascotas, #amordelbueno


¿¿¿Y ustedes, qué hacen para ser cada día felices???

¿Creen que la felicidad se construye?



CONVERSATION

1 ya son Blogger@s:

  1. Creo que lo que hay en nuestro entorno, en nuetro contexto, nos ayuda infinitamente a ser felices, pero más que eso, es tomar la decisión de serlo. A veces incluso cosas como esa dan flojera, pero al principio uno debe forzarse a sonreir, ahi el cuerpo lo interioriza y sonrie solo. Como dices tú, uno puede decidir ponerse feliz.
    Me encanta cuando la gente que quiero es feliz, me encanta saber que sonries mucho. Eso se contagia. Ahora estoy feliz por ti.... ves? Efectivamente la felicidad se contagia.

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