La Hija de mi Novio #3: Mamá del Corazón

Una de las lindas sorpresas que trajo conocer a la Tititi es, sin duda, la sensación de maternidad que nunca había sentido. Bueno, sí la había sentido, pero no en este grado. No con una personita. Esa es la verdad.

Yo sé que en estos casos hay una lucha interna (y externa, porque las opiniones de terceros pueden no dejarse esperar) de si es bueno permitirse esa sensación de maternidad y actuar como tal. Muchos dirán: "No tienes por qué ser la mamá", "tú no eres la mamá, no te involucres tanto", "qué él se haga cargo, no es tu hija(o)"... y así un sin fin de frases que lo único que hacen es poner en jaque lo que sentimos con lo que deberíamos hacer... ¿pero saben? No hay reglas, ni un solo camino... menos en lo que uno siente, menos cuando se trata de un amor tan inocente y puro.

Acá les cuento mi experiencia.


Con Tititi tuvimos un lazo especial el primer día de conocernos. De inmediato congeniamos muy bien y eso claramente fue punto a nuestro favor. Con el pasar del tiempo las cosas comenzaron a darse de manera natural, tan natural que no me di ni cuenta cuando ya me preocupaba de su hora de once, de que tomara la leche y de que comiera su comida. Cosas que no me imaginé vivir y menos con un pequeño que no era mío. 

Pero sin duda el momento más maternal que tuve fue en el momento del baño, un día cualquiera viene Don Novio y me dice "La Tititi quiere que la bañes tú, ¿quieres?". "Ya estamos en estas", pensé y partí al baño (debo reconocer que me puso nerviosa la situación). Le lavé el pelo y le sostenía la ducha mientras ella se jabonaba, tiraba agua, jugaba con el jabón. Salimos a los minutos y yo, casi tan mojada como ella, salí aireosa de la situación. 

Desde ahí tomé el peso. Era imposible no ser como una mamá cuando se queda con nosotros. Imposible. Lógicamente (si el pequeño(a) lo permite y según la confianza que tiene contigo y como se da vuestra relación) tu eres como su mamá en tu casa. Aunque no lo seas. Pero hay puntos en que ellos si necesitarán una figura femenina similar a la materna. Simplemente porque se da, no porque uno lo busca. 

Así fue como Tititi comenzó a acercarse más a mí de manera cariñosa. Con abrazos, acurrucos para dormitar, besitos sorpresa, un te quiero (la primera vez que lo escuché me alegró el alma), dibujos en donde primero aparecíamos las dos y otro dibujo de ella con su papá... con el tiempo ese dibujo se transformó en uno solo, donde estábamos todos los integrantes disfrutando a la luz del sol.

Me encantaría conocer la experiencia de otras mujeres que estén viviendo algo similar. Me encantaría conocer lo que viven y las cosas que han aprendido, porque me imagino que hay muchas que están pasando por lo mismo que yo.




***
En esta sección les plasmo mi experiencia. Cómo he pasado de pensar en dos a pensar en tres. De las luchas internas que he sobrellevado. Del amor incondicional que recibo de regalo. De cómo una pequeña de siete años se ha convertido en parte importante en mi vida. De cómo me transformo a veces en mamá sin serlo. No vengo a entregarles un manual de lo que se debe o no hacer, sólo quiero compartir con ustedes una vivencia que ha cambiado mi vida y quizás, alguien, pueda encontrar en ella alguna respuesta para la suya.



CONVERSATION

2 ya son Blogger@s:

  1. Ay Pelu que suerte tienes...
    Mi marido tiene un pequeñín de 7 años, a quien conozco desde que tenía 3. La primera vez que nos vimos, hace ya 4 años, congeniamos perfecto, era casi como si nos hubiéramos conocido de toda la vida. Esa vez, su mamá se enojó tanto porque nos habíamos conocido, que armó un escándalo grande, y no sé qué le habrá dicho al pequeño, pero nuestra relación no pudo seguir el curso que hubiera querido.
    Yo sé que él me quiere, que confía en mí. Puedo darme cuenta en pequeños detalles, en que me considera, por ejemplo, para compartir sus galletas favoritas, para jugar con sus amados legos, en que me hace caso cuando le hablo. Pero él tiene prohibido decirme que me quiere, e incluso acercarse mucho a mí... El no puede, por ejemplo, saludarme de beso en la mejilla, ni tampoco se deja abrazar. Es super triste, porque yo puedo sentir que intrínsecamente hay cariño, pero que hay una barrera. Yo no entiendo cuál es el problema, si yo tuviera un hijo con un ex, sería super feliz de que tuviera una linda relación con la pareja actual de su papá, pero en mi caso, parece que a la mamá del pequeño de mi marido le molesta mucho.
    Esa es mi experiencia u.u Cacha que comento como anónimo pa evitar dramas, porque la mamá me investiga cada cierto tiempo =(

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    Respuestas
    1. Que pena! de verdad, siento una pena enorme porque esa mujer lo único que hace es daño a su hijo, a ti, al padre. Esa es la actitud de madres despechadas que no comen y no dejan comer. Debe tener un miedo galopante a que le quiten a su hijo y lo que ella no entiende es que su hijo no busca ser robado de su lado, sino que cuando esté con ustedes, en la casa de su padre pueda sentir una familia también.

      Liunda, espero de corazón que se solucione todo a favor de todos. Yo de verdad considero que soy muy afortunada, porque las mujeres somos ESPANTOSAS cuando queremos serlo.

      Un abrazo enorme! cuéntame lo que quieras cuando sientas que necesites hacerlo.

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