¿Ex amiga o nueva enemiga?

Por Pebbles desde Chile (postulante)



¿Qué pasa cuando peleas con tus mejores amigas? Aquellas que tienen absolutamente toda tu información.

Hace unos días recibí una llamada de una de mis mejores amigas, la Lulú. Estresada lloraba y gritaba desconsolada por haber peleado con otra de sus mejores amigas. Luego de calmarla –o intentarlo dijo que esta vez “si que fue una pelea grande y ya no serían más amigas” y, a pesar de que lo he escuchado antes, creo que va en serio porque no se hablan hace dos semanas.

Lo grave según me dijo, es que su amiga era su confidente, sabe todos sus rollos, conoce sus problemas, planes, amoríos secretos y no secretos; era prácticamente su diario de vida. Cuando me lo dijo, no vi nada raro en eso. Todas tenemos al menos una amiga a la que le contamos todo, de ahí viene el “ponerse al día” con las amigas. Luego de que me lo explicara, comprendí  su “tragedia”: Peleo con mi mejor amiga, quedamos mal y con rencor, ella sabe todo de mí y temo que se lo cuente a alguien más.

La verdad es que tengamos la edad que tengamos, siempre necesitamos a las amigas. En verdad son nuestro hombro para llorar y gritar nuestras penas, compartir nuestras aventuras, amores, dolores y alegrías. Saben aquellas cosas secretas que esperas que nadie se entere, cosas que solamente ellas entienden.

A mí me pasó que por muchos años tuve un grupo de amigas (éramos cuatro), muy unidas y todas sabíamos todo de todas, obvio ¡¡si nos conocíamos desde el colegio!! Creo que les conté absolutamente todo de mi vida. Un día peleé con una de ellas, de esas peleas heavy que aunque se arreglen nunca se olvidan, ella dejó de hablarme y las demás solidarizaron con ella, pues por orden histórico yo fui la última en unirme al grupo. Hasta el día de hoy no somos amigas.


Al principio la incertidumbre por saber si andaban o no por ahí divulgando mis más oscuros secretos me intrigaba todo el día. Pensaba que no eran capaces de hacer algo así, si al final fueron muchos años de amistad. Pero luego venía la sensación de “tal vez les viene un arranque de enojo y en verdad me pueden andar pelando”. Fue lo que se me vino a la mente en cuanto mi amiga Lulú me llamó, y era de esperar, si en la mayoría de las películas y series que uno ve las ex amigas hacen eso.

Mi único consejo, es el mismo que me di a mí misma cuando me pasó... Frente a esta situación tienes dos opciones, la primera es angustiarte y esperar lo peor, pasar los días asustada y comenzar a amargarte sola por algo que tal vez ni siquiera pase. La segunda (que es con la que me quedé) es quedarte tranquila, tener fe en que eso no te pasará, si por algo tomaste la decisión alguna vez de que fueran tus amigas. Ante cualquiera que tomes puede pasar lo peor, ¡que cuenten tus cosas! Sin embargo está en uno mismo la decisión de cómo tomar las adversidades: 1) estresarte y pasarlo mal o 2) con una actitud de “ya pasará”, me sirve de experiencia. Por lo menos a mí me sirvió la segunda.



CONVERSATION

4 ya son Blogger@s:

  1. A mi me pasó algo más grave, mi experiencia fue que por una pelea tremenda en la que también estuvo metido mi pololo, perdí a mi mejor amiga y actualmente le siguieron las demás, también eramos 4, teníamos demasiada confianza, nos contábamos todo!, desde nuestro estado de animo a nuestras maldades más grandes. La verdad es que con la amiga que se destacaba entre las 3, tenía un aprecio más grande, puesto que fue ella la que más me apoyo cuando pase por momentos demasiado difíciles. Ya sea por el termino de la relación con el hermano de una de mis tres amigas, obvio que no podía ponerla entre su hermano o yo, salia perdiendo, así que intente refugiarme en mi mejor amiga. Como también el proceso de la enfermedad de mi mamá, mi amiga había pasado por una situación similar. La cosa es que ella era como mi hermana, mi cómplice y diario de vida. Ella decidió terminar con nuestra amistad después del problema con mi pololo. Me dolió tanto, hice de todo para que tomara otra opción, habíamos tenido una discusión anteriormente y de hace poco habíamos vuelto a hablar. Llegué al punto de obligar a mi pololo a que se disculpara con ella, pero a pesar de eso no pude cambiar su decisión. La extraño mucho y nunca paso por mi mente que ella fuese a contar algo de los tantos secretos que teníamos. Yo menos lo haría. Al fin y al cabo siempre fuimos muy unidas y no seríamos capaces de hacernos daños. La sigo queriendo como una hermana, una compañera y una persona excepcional.

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  2. Me gusto tu entrada. Igual hay que reconocer que las mujeres cuando queremos ser malas somos bien víboras jaja. Tengo suerte de que nunca he tenido una pelea grande como para haber perdido a una amiga. Creo que cuando uno termina una amistad hay códigos a pesar de todo se deben respetar.
    Saludos

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  3. uf!!! menudo tema. lo peor es perder una bonita amistad, lo que digan o dejen de decir es lo de menos. yo en verdad soy súper indiscreta con mis trapos vergonzosos, los expongo públicamente sin pudor alguno... los trapos sucios ya son otra cosa, no los comparto ni con las amigas! tal vez por eso lo que puedan decir tras una pelea no me preocupa ni lo más mínimo.

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