Abuso sexual infantil

Por Amal desde Chile

Siempre he pensado que nuestra sociedad es un reflejo de la forma en que se ha criado un niño o una niña. Los primeros años de vida generalmente serán en una familia, entendiendo esta en sentido amplio; incluyendo a las madres y padres solteros, a las parejas de hecho, a las parejas homosexuales y a los abuelos que muchas veces hacen de padre y madre.

Lamentablemente en estos últimos meses, hemos visto el aumento de abusos sexuales infantiles en diferentes ciudades y establecimientos educacionales. Hemos presenciado las reacciones de los padres, de los cuerpos docentes donde se han cometido estos delitos y me he percatado que ante una situación tan dolorosa existe poca información.

Es por eso queridos lectores que en esta entrada pretendo entregarles conceptos claros y sencillos, que pueden ser de ayuda para este tipo de situaciones tan repudiables.




¿Qué es el abuso sexual?

El abuso sexual es una forma de maltrato al niño, niña o adolescente y como tal, supone y se basa en un abuso de poder.

Arruabarrena y de Paul han definido el abuso sexual de la siguiente manera: "Cualquier clase de placer sexual con un niño o niña por parte de un adulto desde una posición de poder o autoridad. No es necesario que exista un contacto físico (en forma de penetración o tocamientos) para considerar que existe abuso, sino que puede utilizarse al niño o niña como objeto de estimulación sexual. Se incluye aquí el incesto, la violación, la vejación sexual (el tocamiento o manoseo a un niño o niña con o sin ropa, alentar, forzar o permitir que ellos toquen de manera inapropiada al adulto) y el abuso sexual sin contacto físico como la seducción verbal, solicitud indecente, exposición de órganos sexuales a un niño o niña para obtener gratificación sexual, realización del acto sexual en presencia de un menor, masturbación en presencia de estos, pornografía.”

Para que estemos frente a un abuso hay dos requisitos que han sido establecidos por la Unicef en su documento “El maltrato deja huella” y son los siguientes:

a) Coerción, es la presión ejercida por una persona con poder (abusador) hacia otra de menos poder (víctima) para forzar su voluntad y su conducta. El fin de esta es interactuar sexualmente con el menor.

b) Diferencia significativa de edad entre el agresor y la víctima. El agresor es mayor que la víctima, aunque no necesariamente haya cumplido la mayoría de edad. Existe una asimetría anatómica y en el deseo sexual, ya que claramente en una niña o niño esto se desarrolla en la adolescencia.
La Fiscalía Nacional indicó que el año 2010 ingresaron 1.283.083 delitos de los cuáles, 17.766 correspondían a delitos sexuales (cifra que representa un 1,5% del total de delitos.) Un 62,48% de estos delitos sexuales fueron cometidos por imputado conocido y un 37,52% por uno desconocido.

Formas de abuso sexual hacia los niños, niñas y adolescentes:

1. Abuso sexual: Cualquier forma de contacto, físico o no, con o sin acceso carnal, realizado sin violencia o intimidación y sin consentimiento. Hablamos en este caso de penetración vaginal, oral y anal, penetración digital, caricias o proposiciones verbales explícitas.
2. Agresión sexual: Cualquier forma de contacto físico con o sin acceso carnal con violencia o intimidación y sin consentimiento.
3. Exhibicionismo: Es una categoría de abuso sexual sin contacto físico.
4. Explotación sexual infantil: Todo tipo de actividad en que una persona usa el cuerpo de un niño, niña o adolescente para sacar ventaja o provecho de carácter sexual. En este tipo de maltrato, se distingue la explotación sexual comercial infantil, Pornografía infantil, Tráfico sexual infantil, Turismo sexual infantil.

Atendida la relación víctima y victimario, el abuso sexual se clasifica en:

a) Abuso sexual extrafamiliar: El abuso cometido por un desconocido del niño o niña, en cuyo caso el abusador goza sometiendo a su víctima por la fuerza y el terror, haciéndola sufrir; y aquel abuso cometido por un conocido del niño o niña y su familia, situación en que el abusador manipula la confianza que le tiene.

b) Abuso sexual intrafamiliar: Es aquel en que el abusador se aprovecha del vínculo familiar, este abuso tiende a repetirse y rara vez se trata de un episodio aislado debido a la existencia de vínculos afectivos.

¿Qué signos y señales son indicadores de la existencia de abuso sexual?

Si bien existen muchos indicadores, uno de los criterios más importantes para definir una situación como abuso sexual es el relato hecho por el niño, niña o adolescente respecto de esta situación.

1) Síntomas físicos: Infecciones genitales y urinarias, secreción en pene o vagina, hemorragia vaginal en niñas pre-púberes, enfermedades de trasmisión sexual, VIH-SIDA, pérdida del control de esfínteres en niños que ya han controlado primariamente.
2) Síntomas conductuales: Retrocesos en el comportamiento, chuparse el dedo u orinarse en la cama, conducta sexual no acorde a la edad como masturbación compulsiva. La aparición de temores repentinos e infundados a una persona en especial, resistencia a regresar a la casa después de la escuela, rechazo a alguien en forma repentina.
3) Síntomas emocionales: Depresión, ansiedad, llantos frecuentes, bajo autoestima y sentimientos de estigmatización, desconfianza y rencor hacia los adultos.
4) Síntomas sexuales: Conocimiento y práctica de conductas sexuales no propias de la edad, masturbación compulsiva, excesiva curiosidad sexual, conductas exhibicionistas y problemas de identidad sexual.
5) Síntomas sociales: Déficit en habilidades sociales, retraimiento o aislamiento social, conductas antisociales.

¿Cómo evaluar el riesgo en casos de abuso sexual?
Si estamos frente a la sospecha de abuso sexual o se tiene la certeza de que un niño o niña está siendo víctima, se requiere una intervención inmediata. Al momento de tomar conocimiento de la existencia de abuso sexual, se deben desarrollar acciones inmediatas destinadas a detener el abuso y proteger la integridad física y psicológica de las víctimas.

Aspectos que se deben indagar para evaluar el riesgo:
a) El tipo de incidente: tipo de abuso sexual cometido contra el niño, niña o adolescente.
b) Severidad y frecuencia del abuso sexual.
c) Acceso del perpetrador al niño o niña.
d) Capacidad del niño o niña para protegerse.
e) Características de salud mental y estatus cognitivo del niño.
f) Si existe o no un adulto que se haga responsable, que sea capaz de garantizar que el niño, niña o adolescente no siga siendo víctima de abuso sexual.
g) Respuesta del o los adultos no abusadores frente a la revelación del abuso.
h) Tipo de relación de pareja: pues si el abusador es el padre o el conviviente y ejerce además abuso en contra de la madre de la niña o niño abusado, difícilmente esta mujer podría proteger a sus hijos del abuso.

Recomendaciones ante una situación de abuso sexual

a) Propiciar la confianza de los niños y escucharlos; “ten confianza en mí”, “puedes contarme lo que sea”, “yo puedo ayudarte a solucionarlo”.
b) Creerle al niño o niña; no hay que cuestionar la veracidad de los hechos porque cuando los niños cuentan un abuso, no mienten prácticamente nunca.
c) Decirle que no es culpable; casi siempre muestran sentimientos de culpabilidad, hay que dejarles en claro que no tienen culpa con frases tales como “tú no has hecho nada malo”, “no es tu culpa”.
d) Hacer que se sienta orgulloso por haberlo contado. Quiénes comunican estos hechos son valientes: “Has sido muy valiente al contarme esto”, “sé que ha sido difícil hablar esto, pero lo hiciste, eres muy valiente”.
e) Asegurarle que no le ocurrirá nada, que el abuso se repetirá no habrá represalias: “Ahora que me lo has contado, ya no volverá a suceder”.
f) Expresarle afecto. Necesitan sentirse seguros y queridos, sobre todo en situaciones traumáticas como en los casos de abuso sexual.
g) Comunicar el abuso a la familia y a las instituciones que correspondan.

 
Conductas que jamás deben ser realizadas

1. Confrontar al niño, niña o adolescente con el abusador con el fin de corroborar la historia de abuso.
2. Culpar al niño o niña de abuso. No hay que reñirle o castigarle por lo sucedido, no hay que abordarlo con las siguientes preguntas: “¿Por qué le dejaste hacerlo?”, “¿por qué no me lo dijiste antes?”, “¿por qué no dijiste que no, huiste o luchaste?”.
3. Negar que el abuso ha ocurrido. “¿Estás seguro o segura?”, “no es verdad, “debe ser un malentendido”.
4. Tratar al niño o niña de forma diferente. Evitar tocarle, acariciarle, hablar de él o ella como la víctima.

No debemos olvidar, que nosotros los adultos estamos en posición de garante respecto de los niños y niñas. Ellos aún no han desarrollado la capacidad de defenderse frente a alguien mayor, y es nuestro deber y obligación tomar las medidas necesarias para resguardar sus intereses.
Ellos tienen derecho a desarrollar su libertad sexual sin que nadie perturbe este proceso. Mediante este artículo, espero haber logrado informarlos y como siempre quedo atenta a sus comentarios.



CONVERSATION

10 ya son Blogger@s:

  1. da pena y rabia pensar que estas cosas suceden, pero hay que ser realistas y aceptar que pasan, y gracias a esta información uno puede reaccionar frente a ciertas situaciones.

    excelente, un abrazo!
    meme.

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    1. Esa es la idea, entregar herramientas ante estas dolorosas y difíciles situaciones.

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  2. Es impresionante la cantidad y no sabemos cuántos no han denunciado.
    Gracias por la información.

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  3. Desde el punto de vista legal... cuales serian los pasos para denunciar, ir al proceso y obtener justicia??? que tipo de condenas se deben esperar para estos delitos ??? y por ultimo que responsabilidad le compete a un establecimiento... llamase jardín infantil o colegio frente a una situación como esta si se realiza el acto en dicho lugar ???

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    1. Los pasos para denunciar, sería ir a la Fiscalia del lugar donde ocurrieron los hechos.
      Se supone que os jardines infantiles tienen que tomar medidas de seguridad, por ejemplo instalar cámaras de seguridad, clases con puertas abiertas, dos docentes por grupo de niños.

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  4. Que increíble que últimamente encontramos tanto abuso por todos lados, incluso con esta entrada me doy cuenta que no basta con el contacto físico para que un niño sea abusado, realmente muy buena información te lo agradezco y yo creo que muchos padres también.

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    1. Es un tema muy delicado y complicado, como involucra a los niños y niñas quiénes aún no tienen un discernimiento de adultos.
      Muchas veces los abusadores suelen aprovecharse de la confianza que inspiran en los pequeños.

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  5. Es tan difícil acompañar el proceso de salida a la luz de los abusos. Muchas veces, lo papás no se dan ni cuenta, porque no tienen las herramientas necesarias. Como profesora, es super difícil, comunicar tus sospechas, muchas veces queda sólo en eso, los papás se niegan a explorar, a revisar, y seguro hay miles de casos, que no son ni denunciados ni mucho menos tratados.
    En si, considero que el sistema judicial, en ese aspecto es muy poco empático con las víctimas y sus familias. Me ha tocado vivir los procesos de cerca, denunciarlos, ser testigo, proteger y acompañar a las familias. Creo que el proceso, a ratos, es tan violento como el hecho mismo.

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    1. En general para los papas es sumamente complicado, porque nadie cree que a su hijo o hija les puede pasar algo así.
      El proceso es sumamente duro, tomando en cuenta que a los niños abusados se les toma declaración; lo que implica revivir esa situación tan espantosa la que sin duda marcara sus vidas.

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