Hablemos del aborto terapéutico

Por @darlynjara desde Chile

Últimamente, en Chile, ha generado mucho ruido el proyecto de ley que profundiza la despenalización del aborto terapéutico; propuesta de la actual presidenta de nuestro país, Michelle Bachelet, en la cuenta pública del 21 de mayo. He investigado mucho sobre el tema, pues considero que, como mujeres, debemos tomar las riendas sobre qué posición tomar frente a temas tan importantes como la decisión de apoyar o no este tipo de legislación.

Tres requisitos para despenalizar un caso de aborto
El proyecto actual apunta a esta cita textual de Michelle Bachelet: "Chile debe enfrentar esta realidad, en una discusión: madura, informada y propositiva; debatiendo un proyecto de ley en el parlamento, que despenalice la interrupción voluntaria del embarazo, en casos de: riesgo de vida de la madre, violación e inviabilidad del feto".

Si bien es enfática en reconocer que son sólo tres requisitos para poder optar por esta intervención, realmente cuesta inclinarse por apoyar o no la interrupción de vida de un feto que solo es víctima de un estado totalmente involuntario de la madre. Esto se debe a que está totalmente fuera del alcance de la madre, encasillarse en cualquiera de ellos.


La vida humana no debe ser interrumpida por otro humano
El riesgo de vida de la madre, la violación o la inviabilidad del feto son cosas que no se buscan; y esto es algo indiscutible. Conscientemente, creo que una vida humana no debe ser interrumpida por otro humano que, así como en los asaltos, son causa de muerte. Como sucede en el Medio Oriente, que hay guerras y ejecuciones de personas libres que, por no encasillarse en una nación, son dejados a su suerte.

Así le sucedió a Meriam Yehya, una sudanés con ocho meses de embarazo, que fue acusada de adulterio y apostasía. ¿Su crimen?; casarse con un hombre de otra religión. La resolución actual sobre el caso de Meriam, es que las autoridades religiosas continúan asegurando que su ejecución se dará efecto después de que ella dé a luz. 

Casos como estos, dan fiel esperanza de que, al menos en países tan estrictos, están dispuestos a valorar la vida de un humano; a pesar de regirse por leyes tan extremistas que, cruelmente, afectarán la vida de la madre. El aborto, visto desde el punto de vista de muchas partes, tiene lecturas distintas.


Mi punto de vista personal
  • Yo opto por decidir qué hacer con mi cuerpo en caso de ser violada; o que en el día de mañana, mi hija pueda elegir qué hacer con su vida ante un monstruoso acto como ése. 
  • Opto porque muchas mujeres tengan la libertad de poder escoger qué camino tomar a conciencia, ante este problema social. Una violación es el resultado del fracaso de una prevención social que, por años, se ha tratado de sacar adelante sin mayores resultados. 
  • Mi apoyo e inclinación al aborto terapéutico apunta a la interrupción voluntaria del embrión, en caso de que suceda este espeluznante crimen y grave situación. Así también se protege la vida de la madre, si estuviese en riesgo de muerte; y solo cuando exista anencefalea o no haya viabilidad para llevarse a cabo un embarazo.
Es importante informarse y poder tener una opinión clara sobre qué hacer con nuestro cuerpo y sobre qué criterios; ya que este tema nos podría afectar a cualquiera, en cualquier momento.


Y tú, ¿estás de acuerdo con el aborto terapéutico?

¿En qué casos estás a favor o por qué estás en contra?

¡Atrévete a opinar y alzar tu voz!



CONVERSATION

2 ya son Blogger@s:

  1. UF, que tema....árido por demás. Con esta entrada veo lo disímil de la realidad de nuestra América. En caso de uruguay, el aborto terapéutico existía desde ya hace mucho tiempo. El problema que tenia era que la justicia era muy lenta, y en la mayoría de las ocasiones llegaba cuando ya había pasado el tiempo prudencial (y humano si se quiere) para interrumpir el embarazo. Recientemente, esa norma a medias fue mejorada. Hoy en Uruguay la mujer es dueña de su cuerpo. Con una ley de reproducción multidisciplinaria la mujer accede a la posibilidad de practicar se abortos, sean o no terapéuticos. Personalmente estoy a favor de la total despenalización.
    La penalización no evita abortos, solo hace que las mujeres con recursos para acceder a un aborto ilegal pero con garantias o incluso en el extranjero, tengan la posibilidad de elegir libremente, mientras que aquellas de bajos recursos, o de clase media, corre miles de riesgos, o incluso muere por practicas ilegales.
    Las mujeres somos dueñas de nuestro cuerpo, somos las que cargamos la panza durante 9 meses
    Tenemos, sin lugar a dudas el derecho de decidir, como, cuando, y con quien.
    Viva Chile dando esta discusión, por demás necesaria!!!

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  2. Que cierto lo que dice Ailen, ¨La penalización no evita abortos, solo hace que las mujeres con recursos para acceder a un aborto ilegal pero con garantias o incluso en el extranjero, tengan la posibilidad de elegir libremente, mientras que aquellas de bajos recursos, o de clase media, corre miles de riesgos, o incluso muere por practicas ilegales.´´ pienso que es hora de que abramos los ojos y no dejemos que un grupo minoritario decida por nosotras, como lei también hace un tiempo, si fueran los hombres quienes quedan embarazados el aborto seria legal hace muchos años.

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