Aceite de chumbera. ¡El rey del tocador!

Por Maha Lub desde España 

Cada vez que viajo a Marruecos compro un surtido de aceites naturales, allí son muy baratos y, como les doy tanto uso, me abastezco sin miramientos. Así es como una botellita de aceite de nopal terminó colándose junto a mi bañera. Si me hubiera fijado de qué era jamás lo habría comprado, ¿higos chumbos para la piel? ¿Con lo que pincha eso? ¡Ni loca! Pero como tengo la norma de usar y gastar cuanto compro, le di el chance al aceitito pinchoso en cuestión, me lo apliqué sobre la piel húmeda de todo el cuerpo y seguí con mi vida. Al momento me encantó lo liviano que era y días después, tras varias duchas y ninguna crema humectante, mi piel todavía revelaba la suavidad que le había otorgado el aceite de chumbera.

Se hace raro pensar que de un fruto tan basto como el higo chumbo, pueda extraerse un producto de belleza tan bondadoso con la piel.
Cutis apagado, manchas, ojeras, poros dilatados, flacidez, deshidratación, acné, envejecimiento prematuro... Si alguno de estos problemas os es familiar, dejadme que os presente al Todopoderoso de la belleza, el aceite de semillas de higo chumbo. ¿Queréis descubrir cuáles son sus milagros?

Los resultados de aquella primera aplicación me sorprendieron tanto que me puse googlear a mi nuevo amor, descubrí que el aceite de semillas de nopal es conocido por muchos nombres distintos, el más gracioso es el que le dan en Marruecos, lo llaman el "Botox del Sahara" por sus propiedades tensoras; las bereberes lo usan para reafirmar sus senos. ¡Bien por mí que me había reafirmado el cuerpo entero! Mi ignorancia me costó casi medio botecito pero, constato que la hidratación me duró días. Averigüé que el aceite de chumbera además de ser un poderoso humectante, es también una maravilla cicatrizante, regeneradora y antioxidante que protege la piel incluso del clima extremo del desierto. Resumiendo, toda una bomba de belleza.
Hace ya unos meses que vengo usando el aceite de nopal con regularidad y su efectividad me tiene fascinada, se ha convertido en el rey absoluto de mi tocador. Este aceite se extrae de las semillitas negras que vemos en los higos, hacen falta unos 25 Kg de semillas para obtener un litro de aceite. ¿Recordáis los beneficios del aceite de argán? Pues el aceite de chumbera es incluso mejor, posee casi el doble de propiedades anti envejecimiento. Podría hacer una comparativa de propiedades entre ambos aceites pero haré algo mejor, os daré una comparativa de resultados basada en años de experiencia y una piel delicada en extremo. Habiendo usado de la misma manera el aceite de argán, el de coco y el de chumbera, puedo asegurar que el aceitito pinchoso mete una buena patada en el culo a los otros dos.


Y... ¿cómo usarlo?

Pues igual que cualquier otro aceite pero este tiene una gran ventaja, al tratarse de un aceite seco, podemos utilizarlo de día sin temor a que nos produzca quemaduras solares, se siente igual que un sérum al aplicarlo, eso sí, no debemos prescindir jamás del protector solar.

En el rostro y escote: Humedecer la piel ya sea rociando agua o alguna bruma facial, aplicar de tres a cinco gotas de aceite dando un suave masaje con movimientos circulares ascendentes. 

En el cabello: Después de lavar y desenredar, extender de cinco a siete gotas (en función del largo) de medios a puntas, vuestra melena deslumbrará.

En el cuerpo: Tras la ducha y con la piel todavía húmeda, masajear una pequeña cantidad en aquellas zonas que se deseen reafirmar.

En las uñas: Antes de la manicura, mezclar una parte de aceite de chumbera con una parte de zumo de limón, aplicar sobre uñas y cutículas dejando actuar unos minutos; eliminar las pieles muertas y proseguir con la rutina de manicura habitual. También, si masajeamos a diario un par de gotitas de aceite de chumbera sobre uñas y cutículas, extenderemos la vida de nuestra manicura sublimando su aspecto al instante. 

Para combatir ojeras: Aplicar una o dos gotas del mismo modo que se aplica la crema para el contorno de ojos.

Para suavizar manchas y cicatrices: Poner un par de gotas en una gasa húmeda y extender frotando sobre la zona.

Para cicatrizar pequeñas heridas y quemaduras: Poner un par de gotas en una gasa seca y extender sobre la lesión sin frotar.

Hace pocos meses que descubrí el aceite de chumbera y sigo en fase de investigar nuevos usos, mi próximo invento será añadirlo a un jabón casero. Exfoliante, hidratante, reafirmante... ¡Quiero todos estos "antes" en una pastilla de jabón que pueda utilizar en la ducha! Me pregunto cómo saldrá el experimento.

¿Habéis probado ya el aceite de nopal? 
¿Conocéis algún uso interesante de este maravilloso producto?



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