Pendeja egoísta

Por La Churro desde Chile

Condición inalienable de la mujer es el ser un poco psicópata. En mi mente guardé el número telefónico de mis más entrañables ex amores, para enviar mensajes románticos (o candentes) en los amaneceres ebrios y solitarios. En mi teléfono guardé el número de mi Viejo para, en las noches de nostalgia, dormirme mirando su foto (whatsApp), y a través de la pantalla acariciar la cicatriz que atraviesa su rostro como lo hacía en las noches juntos. Me gustaba ver sus ojos verdes que, aún a través de una foto, todavía me ponen algo nerviosa.
Una noche esa foto cambió, junto a sus ojos verdes, a MIS ojos verdes, había alguien más: una mujer. Su hermana -pensé- tiene que ser su hermana... TIENE, debe, es imperativo que sea su hermana. Trataba de convencer al nudo en mi guata, pues mi instinto, otro razgo inalienable de la mujer, me decía que no lo era. Al par de días la foto volvió a cambiar. Ahora él la besaba en la mejilla y ella sonreía. No me podía seguir engañando, evidentemente no era su hermana. El nudo ya no estaba en la guata, estaba en mi corazón. Mi respiración se detuvo por un instante y se volvió pesada, el dolor en el pecho no me dejó dormir por varias horas.

Después de tanto tiempo todavía duele. No, no lo quería junto a ella. ¿Por qué no me hacía feliz que él fuera feliz? Me reté a mi misma por ser una pendeja egoísta, por ser caprichosa y antojadiza. Pero en vez de llorar porque no tenía el juguete que quería, me puse a pensar como una mujer madura por qué me sentía así, por qué era tan egoísta con quien me dio tanto. Después de dar muchas vueltas en mi cama y en mi mente comprendí que no era egoísmo, que no me dolía que mi Viejo dejara de ser MI Viejo, lo que me dolía es que él me hubiese olvidado.

Cada noche, casi como un mantra, me despido de cada uno de mis amores. Buenas noches familia, buenas noches padre y madre, buenas noches amigos, buenas noches mis hombres, diciendo el nombre de cada uno de ellos. Buenas noches mi Viejo. A cada uno le deseo que sea feliz, le doy gracias por lo que me dio y olvido lo que duele, porque creo que la única forma de cambiar al mundo es el amor.

Lo que me dolía es que junto a ella quizás se olvidaba de pensar en mí, de decirme "Buenas noches Princesa". Me gustaba ser su princesa.

Si es que no cruzo su mente, es que nada dejé en él. Yo estoy tan agradecida de él y de todo lo que me dio. No titubeo al decir que es el mejor hombre con el que he estado. Siempre digo que mi Viejo me enseñó a separar la niña de la mujer. Yo no quería (ni quiero) dejar de ser un poco niña, pues él me enseñó a discriminar y decidir qué parte de la niña debía quedarse, y qué parte debía convertirse en mujer. Él ha sido la única persona que ha creído en mi arte más que yo misma. Creía que yo era la mejor bailarina, la mejor artesana, la mejor dibujante, la mejor escritora... gracias a eso estoy en este blog. Siempre me decía "mi trabajo (director de televisión) consiste en descubrir a la gente con talento y potenciarla, y tú tienes demasiado talento, tú eres una artista". Y por esas palabras que me repetía una y otra vez hoy bailo mejor que antes, hoy creo con mis manos más que antes, hoy escribo con más pasión que antes.

Por mi parte, quise enseñarle tantas cosas... quise enseñarle el poder de la meditación y de la luna, quise enseñarle que a pesar de su edad aún podía ser un niño, quise enseñarle que la soledad no es tan buena ni tampoco tan mala, quise enseñarle que está bien llegar tarde al trabajo por quedarse haciendo el amor, quise enseñarle que su destino no es convertirse en un ermitaño como él decía, quise enseñarle a vestirse como el viejo más estiloso, quise enseñarle que compartir un té de hojas es mejor que una cerveza, quise enseñarle la delicia de besar sin lavarse los dientes por la mañana, quise enseñarle que era el hombre más guapo aún siendo pelado y con ponchera, quise enseñarle el placer de salir de casa sin destino ni planes, quise enseñarle que sus fracasos pasados no determinan un futuro solitario, quise enseñarle el placer de quedarse el día entero en la cama, quise enseñarle que no necesita pastillas para dormir, quise enseñarle que se puede amar a pesar de que no lo entienda el mundo, a pesar de las burlas y juicios por nuestra diferencia de edad o de lo que fuera... quise enseñarle tantas cosas... Quise enseñarle a amar, quise enseñarle a decir "te quiero"... Y mi dolor es que no sé si él aprendió algo, no sé si habré dejado algo en él.

Quiero que cumpla su promesa. Él dijo que muchos años después de nuestra historia juntos iba siempre a estar preocupado de que yo estuviera bien. Que quería conocer a mi pareja y dar su venia comprobando que era un buen hombre para mí. Me prometió que yo iba a llegar con mis hijos a su casa para que él los viera correr por su patio, que él iba a ser su tío regalón, y que iba a velar toda su vida porque fuéramos felices. Y yo le prometí que cuando eso pasara yo iba a ser feliz para él, que me vería sonreír, que por primera vez me vería sin tristezas ni los ojos nublados; le prometí que mi felicidad no sería para mí sino que sería para él, para que se diera cuenta de que su amor sí significó algo, que el amor sí puede cambiar al mundo, o al menos, el mundo de alguien.

Lo he buscado y sólo me recibe el silencio. No quiero llegar a la puerta de su casa porque sé cuánto ese ermitaño valora su soledad, pero necesito tanto verlo. Necesito volver a mi lugar favorito en el mundo. Necesito hundirme en su pecho una vez más porque sólo allí siento que el mundo se arregla, y hoy necesito que algo cambie. Y mientras estoy allí, rodeada por sus brazos y sus manos que tanto amo, quiero sentir ese beso en la frente que siempre me daba, quiero escuchar que me diga que está bien, que es feliz, que me piensa porque algo le enseñé. Quiero que como lo hacía en cada despedida, me dé su bendición, como los viejos, y marcharme sintiendo que su protección va conmigo.

Quiero saber que me ama, no de un amor romántico ni un amor erótico, ni menos un amor pasional, sino que me ama porque me amó, porque algo dejé en su vida. Quiero haber sido algo para alguien, haber hecho mejor persona a quien realmente se lo merecía. Quiero que alguien diga que hoy es mejor, que hoy es más feliz porque mi paso en su vida algo bueno dejó. Y si necesitar ese reconocimiento es un mero capricho, en mi parte de niña quiero que siempre esté esa pendeja egoísta.

PS. ¿Qué te recuerda esa foto? Lo sabes bien, momentos felices. Anciano, déjame verte una vez más, déjame abrazarte una vez más, déjame saber que me recuerdas brevemente, que algo aprendiste, que eres feliz. Aleja mis fantasmas, como solías hacerlo. Una vez, sólo una vez más.



CONVERSATION

5 ya son Blogger@s:

  1. guau..estoy pasando por algo parecido..el que para mi era el hombre de mi vida se está alejando lentamente.fuimos y volvimos mil veces, muchas de esas crei que sería la ultima pero siemrpe volviamos una vez mas, pero ahora es distitno, el dejo de hablarme de a poco, dejamos de vernos de a poco, hasta que un día ya no me saludaba cada mañana por whatsapp ni nos volvimimos a juntar para almorzar juntos ni para ir al mall porque uno de los dos necesitaba comprar algo y el otro se ofrecia para acompañarlo...aún estoy en ese periodo de mirar su ultima coneccion de whatsapp y decirme "estuvo conectado hace poco y nuevamente no me hablo"...........lo extraño a morir y cuando por casualidad se algo de el aun me duele la guata como el primer dia..mis rollos dicen que conocio a alguien mas, que debe estar en ese proceso de enamoramiento en que uno se olvida del mundo y que por ende el dejar de hablarme y verme se le dio simplemente como algo natural...sufro por eso, y mas por el echo de que hayamos perdido contacto de que haya sido asi..sintiendo que simplemente fue algo que se dio en la vida..hubiese preferido que nos hubieramos gritado y mandado a la punta del cerro, hubiera preferido un termino pasional y con odio pero no este sentir de que simplemente ya no soy imprescindible en su día a día...ya me imagino cuando en muchos años mas me lo encuentre por ahí casado y con hijos y yo pensando que siempre me imagine esa escena conmigo..como te entiendo!!!!

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  2. ooohhh!!!! había escrito una respuesta gigante y se quedó pegado :(

    bueno, en resumen quería decir que parece que todas tenemos un amor de estos, uno de esos que nos revuelven el estomago, los pensamientos y el corazón..también tengo el mio muy lejos ahora y cada día pienso en el y lo recuerdo con un cariño enorme mezclado con melancolia

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  3. Woooow, me identifique!!!!! Esa así, parece que todas tenemos algo de pendeja egoísta!!! Yo también tuve un cariño así, que esta lejos!! Y me encantaría saber de él y sentir que fui importante en su vida, pero no se nada y me duele!!!! Es algo del pasado que tiene tintes de telenovela, sera que las ocas pasadas las en volvemos con ese cariño especial romántico, no sé. E

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  4. Ay Churro!! que lindo escribes y cuántos sentimientos hay plasmados en ello. A medida que iba leyendo iba entendiéndote cada vez más y hasta una lagrimita se me anduvo escapando, quizás porque también espero que alguien me diga que algo dejé en él o simplemente que fui amada. Un abrazo de otra pendeja egoísta.

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  5. Que buenas palabras para reflejar lo que sientes; me sentí identificada con lo de querer que alguien de tu pasado vuelva, así sea a darte un abrazo por una vez más.

    Abrazos

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